Automatización de presentaciones de negocio para clientes Producción
Cada revisión de negocio con un cliente se armaba a mano: extraer los datos, interpretarlos, decidir el mensaje, construir las gráficas y verificar cada cifra. El objetivo fue automatizar ese proceso completo sin perder calidad, y evitar los dos errores que más cuestan credibilidad: una cifra equivocada y una lámina que el cliente no entiende.
Un sistema donde 22 agentes de inteligencia artificial se reparten el trabajo por especialidad: unos consultan la base de datos, otros diagnostican el desempeño, definen la recomendación, eligen el tipo de gráfica y arman el archivo final. Agentes distintos, que no participaron en construirla, revisan la presentación terminada en busca de contradicciones. Antes de cualquier entrega corre un validador automático en Python sobre el archivo ya generado: si encuentra jerga interna, siglas sin explicar, comparaciones sin año o cifras ilegibles, bloquea la entrega.
La calidad no se logró mejorando las instrucciones que se le dan al modelo, sino sacándole la decisión final. Un modelo genera texto plausible, y lo plausible no es lo mismo que lo correcto. Cuando las reglas de calidad pasaron de ser recomendaciones a ser código capaz de rechazar el archivo, los errores dejaron de llegar al cliente.